Concierto impresionante e impresionista

Tal y como estaba previsto fuimos ayer viernes 11 de marzo al concierto en Riojaforum. La ocasión, no es que mereciese la pena, es que para la poquísima música clásica que nos reservan en Logroño nuestros responsables de teatros públicos, políticos ellos los que llevan esa carga en sus espaldas, no podemos perder ni un compás. Los que íbamos a escuchar esa tarde llevaban visos de excelentes.

La Orquesta Filarmónica de Bruselas, el pianista Nicholas Angelich y el Director Stéphane Denève prometían grandes emociones y  así fue, como yo estaba convencido desde su anuncio. Y redundando en lo del anuncio, por mala práctica publicitaria, escasa y mal informante, no me cabe la menor duda que muchos aficionados y posibles asistentes no acudieron a presenciar el espectáculo. Si a ello sumamos que Riojaforum nos pilla de paso, a paseíto, de running claro, en especial si hay 5ºC y con buenas comunicaciones de transporte, desde Zaragoza, se entiende, el acicate para aquel que está dudando ir se diluye con suma facilidad. De tal manera y eufóricos nos plantamos en el foro y vuelta a lo mismo, un pelín más de la mitad de su capacidad cubierta; descorazonador. Confiemos que a los tecnócratas  no se les cruce la idea de suprimir estos conciertos por falta de rentabilidad  y se apañan el presupuesto. Total, para estas músicas de gente mayor, muy mayor, tiene discos en casa y Zaragoza, Pamplona o Bilbao a tiro de piedra, que más da.

Pero venga, a la sustancia de lo visto y oído.  Ficha.- Orquesta Filarmónica de Bruselas. Piano: Nicholas Angelich. Director: Stéphane Denève. Riojaforum. 11-03-2016

Programa : Guillaume Connesson : Maslenitsa – Prokofiev. Concierto para piano y orquesta nº 3 – Debussy : La mer –  Ravel: La valse

La Filarmónica de Bruselas es una orquesta muy bien armada en todas sus secciones. Técnica y flexibilidad. Una cuerda empastada, eficaz, de noble color, ágil que supera los pasajes difíciles sin cansancio. Las maderas son fluídas, cálidas, precisas. Los metales excelentes con 4 trompas de lujo, con un color precioso, afinación y exactitud; las trompetas brillantes, comedidas, el color del trompeta primero es bellísimo; los trombones no les van a la zaga, espléndidos, como la tuba. La percusión también brillante y atenta.

La obra de apertura fue “Maslenitsa” del francés  Guillaume Connesson, compositor ya hecho del que no sabíamos nada. De sólida formación en los Conservatorio Nacional de Boulogne-Billancourt y Nacional de la Región de París. El compositor (cita en Wikipedia) declara influencias de Wagner, Debusy, Ravel,  Strawinsky, Strauss, Messiaen, Reich, Orff, y de los cineastas Herrmann y Williams. “Maslenitsa”, música que no me atrevo a encajar en estética definida,  evoca la festividad religiosa y folclórica del mismo nombre que se celebra en la zona este de los países eslavos (Rusia, Ucrania, Bielorrusia), festividad que equivale al Carnaval cristiano católico. Música, colorista, orgiástica, polirrítmica, festiva, danzable, brillante, que a mí me recordó por momentos a Bernstein. Música efectista y efectiva, bien orquestada, que va muy bien para calentar motores.

El pianista Nicholas Angelich es un músico de profunda sensibilidad y medios técnicos importantes.  Limpio, y cuidadoso. Ofreció un “3º de Prokofiev” muy interesante. Las exigencias de mecánica las resuelve sin dificultad y aplica un sutil lirismo en los pasajes que lo piden. Parece que construye su discurso desde una posición global, asimilando todo el contenido y desde su  interiorismo, reflexivo siempre, recorre la partitura superando sus dificultades, con buen equilibrio de dinámicas, fraseos, reguladores y acentuación y un pedal muy ajustado. Su pianismo es brillante a la vez de contenido. Puede que en este Prokofiev falte un poco más de virulencia, un poco más de fuego lo haría más espectacular, nunca gratuito, no confundamos, sino más vistoso y cautivador a ojos y oídos de un público deseoso de sensaciones impactantes. De cualquier manera un 3º magnífico y plausible. Angelich es un gran pianista que está ya instaurado en el circuito de los mejores, navegando por una madurez de muy buena edad que augura un futuro de éxitos y grandes veladas. El director, atento y meticuloso, cuidó muy bien a su pianista,  y ambos montaron un tándem perfectamente compenetrado al servicio de Prokofiev. La ovación obligó al pianista a regalarnos “De países y gentes lejanos” de las  Kinderszenen de Schumann, logrando un especial clima aéreo y estático.

Stéphane Denève es un director para nosotros demasiado nuevo, una lástima, porque comprobamos que tiene gran oficio y está en una edad (44 años) ideal para enfrentarse a cualquier reto. Parece que está muy cómodo con las partituras impresionistas y del siglo XX.  Su Debussy en “La mer” fue más que correcto; dominando cada episodio, marcando bien entradas y salidas y cuidando los volúmenes. Los vientos, las olas, el mar, plasmados en notas por el creador del movimiento impresionista, corrían por la sala.

En “La valse” es fácil salir airoso a la par que comprometido. La partitura es muy agradecida para el público. Esta especie de paráfrasis/caricatura gentil de homenaje al decadente salón valsístico vienés de Ravel, se presta a un lucimiento espectacular, brillante, digno, colorista, de dominio orquestal. La orquesta respondió a las indicaciones del director que en general sacó de sus músicos algo más que corrección; sí, consiguió un comportamiento brillante de su orquesta en un tempo correcto sin sobresaltos. Pero quizá estuvo un poquito corto de hálito sensual, más jugo al rubato, más exigencia al “muelle” de los reguladores incluso en cortitos espacios, y  perseguir esos glissandi tan voluptuosos. Detalles aparte, que pueden ser gustos particulares, su dirección finalmente convenció. Orquesta P. de Bruselas. Stéphane Denève

El maestro Denève es un valor de reconocida solvencia internacional que nos dirá cosas importantes; es una batuta firme, de experiencia, con recursos y capacidad de comunicación que tiene en sus manos una gran orquesta. El foro, una vez más a mitad de ocupación, qué pena, quería más música y el Sr. Devène tiró de los músicos dando un bis, típico sí, pero no menos brillante como lo es la Farándola de la Arlesiana de Bizet. Un goce de concierto que no olvidaremos.

Luis F. Rodríguez Imaz – betoventodo.wordpress.com – betoventodo@gmail.com

 

 

Anuncios

One thought on “Concierto impresionante e impresionista

  1. Otro Luis Fernando 16 marzo, 2016 / 11:09 am

    El concierto que me gusto mucho se me hizo muy corto.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s