La fatalidad de un cambio de viaje

 

Enric_Granados, en 1936(*)  El 24 de marzo de 1916, hace cien años hace moría compositor español a los 48 años de edad junto con su esposa, en el naufragio del vapor Sussex  que fue torpedeado por un submarino alemán en el Canal de la Mancha, a su vuelta del estreno de su ópera Goyescas en el Metropolitan de Nueva York

Enrique Granados es uno de los compositores españoles que formaron  aquella tríada gloriosa junto con Albéniz y Falla que, nacidos más o menos en el último tercio-cuarto del XIX, llevaron la música española fuera de nuestras fronteras interesando al mundo, no por exclusivos exotismos ni pintoresquismos, que en parte también, sino por sus señas de identidad y por su gran calidad. Habría que remontarse a la polifonía española del XVI-XVII, para encontrarnos con otra tríada formada por  Morales, Guerrero y Victoria de proyección universal.

Granados pasó dificultades económicas en sus principios que le obligaban a impartir clases como profesor particular y tocar en varios cafés de Barcelona. En 1883 ganó el concurso de la Academia para pianistas noveles, en el que interpretó la Sonata en sol menor de Schumann, en cuyo jurado estaban Albéniz y Pedrell.

España no le ofrecía buenas perspectivas de terminar sus estudios musicales, y en septiembre de 1887 se va a París. Allí tiene la oportunidad de consolidar su amistad con Albéniz, que había sido condiscípulo suyo en Barcelona, y de entablar amistad con los músicos franceses más representativos del momento, como Fauré, Debussy, Ravel, Dukas D’Indy y Saint-Saëns.  No obstante París no supuso una gran influencia en la música del joven compositor. En Francia la música atravesaba una fase de transición; influencias wagnerianas contra el Impresionismo, a la par que el conservadurismo de la Schola Cantorum en la que quizá Granados se encontró más cómodo. Granados mantuvo sus relación con París toda su vida pero el lenguaje musical francés no le influyó especialmente. El estilo maduro de Granados tendrá más aire de romanticismo tardío, tendencia hacia el cromatismo y un virtuosismo evidente.Granados1

En 1892 Enrique Granados conoció a Amparo Gal y Lloberas, hija del industrial valenciano Francesc Gal. Contrajeron matrimonio en 1893 en la Iglesia de la Mercé de Barcelona. Su primer hijo, Eduardo, nació en julio de 1894. Tendrían otros cinco: Solita, Enrique, Víctor, Francisco y Natalia.

En 1900 fundó en Barcelona la Sociedad de Conciertos Clásicos y un año después  la Academia Granados (después Academia Marshall). Esta Academia, que creará un estilo particular, fue dirigida por Granados hasta que se marchó a América. Después fue continuada por su discípulo, el pianista Frank Marshall, nacido en Mataró en 1883. La Academia Granados ha dado grandes nombres a la interpretación pianísica: Paquita Madriguera, Baltasar Samper, Alicia de Larrocha, Rosa Sabater y Conchita Badía, a quien consideró su segunda hija y quien estrenó varias obras suyas, algunas de ellas dedicadas.

Granados sentía una verdadera pasión por  Goya y el ambiente casticista que el pintor supo retratar. Consideraba a Goya como “el genio representativo de España” y poseía varias obras del pintor.  La inspiración que le producía su obra se materializó en  Goyescas”, dos cuadernos con el subtítulo de “Los majos enamorados” de siete  impresiones musicales, que tratan de describir la relación entre dos “majos” enamorados, Rosario y Fernando, hasta la fatal muerte de este que se le aparecería a la enamorada como un espectro.  Goyescas se estrenó en 1911 en el Palacio de la Música Catalana. La consagración mundial de Granados tuvo lugar con el estreno de Goyescas en la Sala Pleyel de París en 1914. Tan grande fue el éxito que se le concedió al músico la Legión de Honor de la República Francesa.

Quejas, o la maja y el ruiseñor, de Goyescas. por Alicia de Larrocha:

A raíz del éxito de la suite pianística Goyescas, la Ópera de París encargó a Granados una ópera. El compositor planteó la adaptación del material pianístico  en obra lírica y encargó a Fernando Periquet el texto. Granados se trasladó a una casa que el musicólogo Kurt Schindler le prestó en Suiza, donde terminó el trabajo. El estallido de la Primera Guerra Mundial paralizó el estreno parisino y fue el Metropolitan de Nueva York el que se ofreció para la primicia.

Llegaron a Nueva York el 15 de diciembre de 1916. Pablo Casals ya había dirigido los ensayos principales, y Granados y el famoso violonchelista ofrecieron un concierto en la Friends of Music Society antes del estreno de Goyescas unos días más tarde. Además, Granados grabó algunos rollos de pianola para la compañía Aeolian. Poco antes del estreno el empresario del Metropolitan dijo a Granados que, a su parecer, a Goyescas le faltaba un interludio. Granados escribió entonces la que fue su última composición, que luego se haría especialmente famosa.

Se estrenó el 28 de enero de 1916 en el Met. La primera ópera en español en el principal teatro de Norteamérica, emparejado con I Pagliacci de Leoncavallo donde actuó el mismísimo Caruso. Fue un éxito pero que no se mantuvo más de 5 días.

Los Granados pensaba regresar a Barcelona directamente desde Nueva York el 8 de marzo en un buque transoceánico de La Trasatlántica, pero aceptó la invitación del presidente norteamericano Woodrow Wilson para dar un recital de piano en la Casa Blanca y cambió los planes del viaje de vuelta, posponiendo el viaje 3 días. Granados con su esposaEsta vez el viaje incluía un transbordo en Inglaterra y un trayecto en tren: De Nueva York a Falmouth viajarían en el SS Rotterdam, de bandera holandesa, y desde Folkestone a Dieppe (Francia) en el Vapor Sussex, de bandera francesa. En Dieppe tomarían un tren con destino a Barcelona.

El matrimonio Granados llegó a Falmouth el 19 de marzo, dirigiéndose a continuación a Londres para visitar la ciudad. Enrique Granados tuvo además varios encuentros con empresarios británicos para proponerles la representación de Goyescas en Londres, pero éstos no se interesaron por el proyecto.

<El 24 de marzo el matrimonio abandonó Londres con destino al puerto de Folkestone, y embarcó en el vapor Sussex. La nave zarpó a las 13:15 con rumbo al puerto francés de Dieppe.  Hacia las 14:30 el Sussex fue detectado por el submarino de guerra alemán UB-29, que aparentemente lo confundió con un barco minador y hacia las 14:50 lanzó un torpedo que impactó en el medio del casco, partiendo al Sussex por la mitad. La proa del Sussex se hundió enseguida, mientras que la popa quedó a la deriva y fue remolcada posteriormente hasta el puerto de Boulogne. Según testigos oculares, Granados se lanzó al agua y fue izado al poco a bordo de una de las lanchas de salvamento. Pero al ver poco después a su esposa que aun sabiendo nadar se debatía entre las olas, se lanzó a rescatarla, sin que él mismo supiera nadar, y fueron engullidos los dos por el mar>(Cita Wikipedia)

El Sussex, torpedeado, donde viajaba Granados el 24 de marzo de 1916
Restos del Sussex en el puerto de Boulogne, 1916

Aquí acabó la historia de un consagrado músico español, Enrique Granados, a los 48 años y su amada esposa Amparo.

 *Nueva York no olvida a los artistas. El pianista catalán José Menor actuará hoy 24 de marzo en el Carnegie Hall de Nueva York en conmemoración del centenario de su fallecimiento. Es su primer recital en solitario en esta mítica sala de conciertos. Tocará completa la suite pianística que inspiró la ópera Goyescas, y otras piezas independientes suyas relacionadas con el mundo del pintor aragonés. Incluso Menor añadirá improvisaciones, una habilidad en la que el propio Granados era un consumado maestro.

José Menor.Pianista. Carnegie Hall. Centenario muerte Granados

En su música Granados combina la gran tradición romántica de Schumann y Chopin y el impulso del nacionalismo musical, tan pujante a finales del siglo XIX. No es un nacionalista a ultranza y no manifestó una especial atracción por lo catalán, sino más bien por los períodos clásico y romántico de España. El mundo de la tonadilla, el folclore urbano de Madrid y su admiración por Goya inspiraron sus trabajos más destacados. Sus mejores obras se encuentran posiblemente entre la producción pianística (Danzas Españolas y Goyescas) y vocal (Tonadillas). Su obra orquestal, como obra de concierto, no pasa más allá del Intermezzo de la ópera Goyescas,  aunque fue escrito en el último momento y por necesidades puramente escénicas, para salvar un tiempo muerto en el cambio de decorados.

(*) Esta reseña debería haber sido publicada ayer 24 de marzo, fecha del centenario de la muerte de Enrique Granados. Un olvido que intento reparar hoy 25. Como bien se dice se sabe todos los santos tienen novena.  Os diré que poseo un LP. copia de aquellas grabaciones originales de la Aeolian de Granados, y suena. (Me voy pitando a Viena)

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