Aniversario del Gran Teatro del Liceu

Foto de Luis Fernando Rodriguez Imaz.
Convento de los Tinitarios Descalzos, en La Rambla

Amigos, no nos podemos olvidar hoy que un 4 de abril de 1847 se inauguró el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, una de las catedrales del arte lírico del mundo. Hay muchos datos y documentación donde acudir. Yo tengo un precioso libro que se editó en 1947 “Cien años del Liceo”. El precursor del que sería el actual Liceo fue D. Manuel Gibert, que en 1837 tuvo la feliz idea de fundar un pequeño teatro para celebrar funciones dramáticas, conciertos y bailes, se llamaría “Liceo Filodramático de Montesión”, con la pretensión añadidad de hacer la competencia al Teatro de la Santa Cruz. Surgió una competencia entre los seguidores de uno y otro, que se denominaron Cruzados y Liceístas. Los socios del Teatro de Montesión tenían la lógica ambición de ampliar sus actividades. No fue hasta abril de 1844 cuando la Junta Suprema de Enajenación de Bienes Nacionales otorgó a los socios del Liceo, el edificio que un día fue convento de los Trinitarios descalzos en La Rambla.

Foto de Luis Fernando Rodriguez Imaz.
Interior del Liceu

Fue el prócer benefactor, socio liceísta y presidente de su Conservatorio, D. Joaquin de Gispert y de Anglí el primer timonel de aquella empresa. Para procurar nuevos ingresos D. Joaquín tuvo la idea de crear otra entidad que colaborase con los socios propietarios que se llamaría “Auxiliar de la Construcción”. A través de esta sociedad se reunirían los fondos necesarios para la construcción de un nuevo teatro. En la sesión de 7 de diciembre de 1844 se constituyó la lista de señores, que tras sus aportaciones de dinero, se adjudicarían la propiedad de palcos y lunetas y se redactó el Reglamento Moderador de aquella suscripción. Entre aquellas personas estaba lo más selecto de la capital en cuanto a cultura y disponibilidades económicas. Fueron 56 nombres los precursores del actual “liceísmo” y suscribieron un capital de 20.000 duros. Entre ellos destacaban D. Joaquín de Gispert, D. Manuel Gibert y D. Manuel Girona. El más audaz, emprendedor y amante de las artes era el Sr. Gispert pero un gran impulsor fue el Sr. Gibert. Disponían de un primer solar, el del citado convento, pero había que adquirir más inmuebles y terrenos para agrandar el área que ocuparía el nuevo teatro. D. Manuel Gibert aportó 400.000 pesetas, a cambio de la concesión en propiedad de un palco y 24 butacas. Para recabar los fondos necesarios se abrió una suscripción pública de la mitad de las localidades del futuro edificio. Pero los barceloneses no respondieron en la forma esperada, aparte de los aferrados al tradicionalismo del Teatro de la Santa Cruz.
Liceu - mira al escenario
El coste gobal de las obras se valoró en principio en 1.660.000 ptas. Los primeros accionistas sólo aportaron unas 100.000 ptas., pero Gispert, dueño de una gran visión de los problemas y capacidad para resolverlos, montó otro precioso andamiaje, logrando que algunos capitalistas, más filantrópicos que comerciantes, tomasen a su cargo el resto necesario para la construcción del coliseo. Resuelto el asunto económico, a la vez que los sueños de D.Joaquín. Gispert, se procedió al derribo del antiguo convento y en fecha 11 de abril de 1845 se procedió a colocar la primera piedra del que al cabo de dos años sería el Gran Teatro del Liceo. ¿Quién fue el autor del proyecto? El propio Gispert, su hijo Federico, un maestro de obras muy ducho llamado Francisco Batllé y el arquitecto Francisco de Asís Soler. De entre todos ellos salió el primer plano. En septiembre de 1845 le sustituyó Miguel Garriga, que a raíz de unas discrepancias fue sustituído por el único arquitecto D.José Oriol Mestres. El día 26 de enero de 1847 se hizo una prueba acústica. Un caballero desde el escenario leyó algo a media voz. Pues bien, se oyó perfectamente desde cualquier posición del teatro. La orquesta, reducida, interpretó varios fragmentos operísticos, casi con sordina, que también fue captado en todos los pisos. después tocó el turno al alumbrado y a la lucerna de 140 mecheros, que no defraudó a los asistentes. El 18 de marzo se puso en marcha el reloj de la fachada. Finalmente el día 4 de abril de 1847 se procedió a la inauguración.Liceu - Panorámica desde escenario

En el cartel inaugural figuraba el siguiente programa : 1º.- Una brillante sinfonía del malogrado catalán Gomis. 2º.- La Compañía pondrá en escena el drama en tres actos y en verso, escrito expresamente para este teatro por el célebre literato don Ventura de la Vega, titulado : “Don Fernando el de Antequera”. 3º.- A continuación se bailará por doce parejas la “Rondeña”, compuesta por el maestro de bailes don Juan Camprubí y música de don José Jurch. 4º.- y última, “Il regio imené”, Cantata escrita en verso italiano por don Juan Cortada y puesta en música por don Mariano Obiols. Su ejecución está encargada a cantantes españoles, y dos de los principales papeles a la señorita Rovira y a don Juan Plá. Precio de las localidades : Palcos bajos, 100 rs. Id. de 2º piso, 80. Id. de 3º, 60. Id de 4º, 40. Las demás localidades a los precios marcados para el día de función lírica. Entrada general, 6 rs. La primera ópera que se representó fue Anna Bolena de Donizetti el 17 de abril de 1847.

 Liceu -Hall-Escalera

Liceu-salon-de-los-espejos
Salón de los espejos

Esta es una sucinta crónica literal del libro que se editó el día de Nuestra Señora de la Merced, 24 de octubre de 1848, “Cien años del Liceo”, libro conmemorativo de su primer centenario 1847-1947.

Liceu -Fachada y reloj

Me gustaMostrar más reacciones

Comentar

Anuncios